La Orquesta Metropolitana y el Grupo Talía, bajo la experta dirección de Silvia Sanz, protagonizaron la cuarta edición del concierto «Unidos por Ucrania», una iniciativa de la Embajada británica que logró recaudar 6.500 euros para paliar la crisis energética en el país invadido.
Grupo Talía y la Orquesta Metropolitana de Madrid se convirtieron en el alma musical del evento solidario celebrado el pasado lunes 23 de marzo en el Liceo Francés de Madrid. Esta colaboración, que se remonta al año 2011 en el Auditorio Nacional, volvió a demostrar su prestigio y compromiso social en un concierto destinado a suministrar energía a hogares, hospitales y escuelas ucranianas afectados por los ataques rusos a infraestructuras críticas.
Orquesta Metropolitana de Madrid y su excelencia artística marcaron el ritmo de una noche cargada de simbolismo. La formación, dirigida por Silvia Sanz, acompañó las distintas actuaciones del programa, que incluyó desde piezas clásicas hasta temas contemporáneos centrados en la resistencia y la dignidad, como «The Impossible Dream», «Rise Like a Phoenix» y «Believer». La participación de la orquesta fue fundamental para articular un relato emocional que conectó al público con la realidad de un país que cumple su quinto año de lucha.
Coro Talía y el impacto de sus voces elevaron la calidad de la velada, reforzando el mensaje de justicia y humanidad que define a este ciclo de conciertos. El Grupo Talía, fundado en 1996, aportó su dilatada experiencia coral para acompañar no solo a la orquesta, sino también para integrarse en el cierre del evento. Cabe destacar que, aunque las fuentes mencionan específicamente al coro infantil ucraniano Peredzvin como la formación de niños presente (integrada por menores residentes en España o que huyeron de la guerra), la estructura coral del Grupo Talía fue el pilar que sostuvo la potencia vocal de la noche.

Silvia Sanz y la solidaridad internacional cerraron el acto con una reflexión profunda sobre el papel de la música. La directora de la Orquesta Metropolitana y del Grupo Talía destacó que el encuentro fue un mensaje «más que necesario» sobre la capacidad de reconstruir lo que parece perdido y la importancia de creer en las personas. El concierto culminó con una interpretación conjunta de «I Will Survive», que Sanz calificó no solo como un título, sino como una «declaración» y una invitación a mantener viva la esperanza y la humanidad más allá de las fronteras.
Ayuda humanitaria para Ucrania y fondos recaudados. Gracias a la venta de entradas, se obtuvieron aproximadamente 6.500 euros, que se suman a los 20.000 euros recaudados en ediciones anteriores por la Embajada británica para fines médicos y de desminado. La embajadora ucraniana, Yuliia Sokolovska, y el embajador británico, Alex Ellis, agradecieron profundamente la participación de los músicos y el apoyo de los asistentes, subrayando que cada nota reflejó la determinación del pueblo ucraniano.