El pasado lunes 21 de septiembre, Día Mundial del Alzheimer, el Auditorio Joaquín Rodrigo del Centro Cultural Eduardo Úrculo acogió una actuación en la que la música fue mucho más que música. El Coro Talía puso sus voces al servicio de una causa social con un concierto benéfico organizado por tercer año consecutivo por la Junta Municipal de Tetuán y la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer de Madrid (AFEAM). Una cita que volvió a reunir dos de las señas de identidad del Grupo Concertante Talía: la excelencia musical y el compromiso con la sociedad.

Fundado en 1996 por la directora de orquesta Silvia Sanz Torre, el Grupo Concertante Talía es una entidad sin ánimo de lucro y de Utilidad Pública que entiende la música como una herramienta de transformación y cohesión social. Su actividad combina la difusión musical con la educación, la participación y la solidaridad, una filosofía que encuentra en los conciertos benéficos una de sus manifestaciones más visibles.

En Tetuán, esa vocación tomó forma a través del Coro Talía. La agrupación ofreció su actuación ante un público reunido no solo para disfrutar de la música, sino también para contribuir a una causa que afecta a miles de familias. Los fondos recaudados se destinan a AFEAM, entidad con sede en el distrito que presta orientación, apoyo y atención profesional a personas con Alzheimer y otras demencias, así como a sus familiares y cuidadores.

Este compromiso no constituye una acción aislada para el Grupo Talía. A través de sus distintas formaciones y proyectos, la entidad desarrolla una amplia labor social: organiza conciertos benéficos, acerca la música a residencias de mayores y hospitales, impulsa iniciativas inclusivas con personas con discapacidad intelectual, participa en campañas de donación de instrumentos para niños sin recursos y desarrolla programas de becas y formación para jóvenes músicos. Su programa de voluntariado, Armonía Sin Fronteras, canaliza además la participación de personas que desean colaborar en sus proyectos sociales y pedagógicos.

La actuación del Coro Talía en Tetuán se inscribe así en una manera de entender la cultura que va más allá de la sala de conciertos. La música se convierte en encuentro, acompañamiento y compromiso. Y, en una jornada dedicada a una enfermedad estrechamente relacionada con la memoria, el concierto dejó también una idea poderosa: hay recuerdos que pueden desaparecer, pero existen vínculos que la música todavía puede ayudar a mantener vivos.