Un año más, nos visita un joven salvadoreño dispuesto a aprovechar al máximo el Encuentro Orquestal (EOS 12) de Alba de Tormes que dirige Silvia Sanz. Del 17 al 29 de julio, niños y jóvenes estudiantes de cualquiera de los instrumentos que integran una orquesta, se encontrarán para mejorar su técnica y preparar un concierto sobre el tema Música en la Corte. Casi todos los participantes proceden de Madrid y de otros puntos de España, pero el que tendrá que hacer más kilómetros será Felix Armando Rivera Hernández. Cruzará el Atlántico y con él un compañero inseparable desde la infancia, el corno francés, es decir, la trompa.
El convenio entre el Grupo Concertante Talía (GCT) y la Orquesta Sinfónica Juvenil de El Salvador, dirigida en varias ocasiones por Silvia Sanz, contempla el intercambio de músicos y profesores. Pero también incluye una beca, gracias a la cual, cada año, el GCT cubre el viaje a España de un miembro de la orquesta salvadoreña y su asistencia al Encuentro Orquestal.
Felix Armando Rivera ya está preparando su viaje. Viene dispuesto a aprender, aunque seguro que sus compañeros españoles también aprenderán de él porque ya tiene experiencia como solista. En 2011 interpretó el Concierto nº 3 para trompa de Mozart junto a la Orquesta Sinfónica Juvenil de El Salvador, dirigido precisamente por Silvia Sanz en una de sus giras por este país. Lo que más le ilusiona de viajar a España es “el poder conocer nuevos amigos, poder conocer más acerca del estudio del corno francés y poder tener una experiencia inolvidable”.
Flauta dulce, violín, trompeta y al final, la trompa
La trompa no fue lo primero. Felix Armando Rivera se inició con la música tocando la flauta dulce en un grupo de música folclórica. Desea más que ninguna cosa aprender a tocar un instrumento. De hecho, empezó a estudiar violín, pero conforme pasaron los años, se sintió más atraído por los instrumentos de viento. A los 11 años entre en la banda de su centro educativo: “Los instrumentos de percusión que tocaba, como redoblantes, platillos, etc., ya no me parecían mucho y empecé con la trompeta y luego conocí el corno (la trompa) y me llamó la atención”. Hizo una prueba para ingresar en el Orquesta Sinfónica Juvenil del Salvador y forma parte de su sección de trompas desde 2003.
Emociones y oportunidades
Nos cuenta Felix Armando Rivera que la música le aporta muchas cosas: “Primeramente, muchas emociones, conocer nuevos amigos y la oportunidad de viajar a otros países. Es una experiencia súper especial”. Por eso no le ha importado tener que cambiar su tiempo de juegos o de ocio por horas de ensayo y estudio: “Poco a poco se va a aprendiendo a dedicarle más tiempo a la música”. El joven intérprete recuerda muy bien lo que sintió la primera vez que tocó en una orquesta: “Aparte de mucho nerviosismo, una emoción tan impresionante que no se podría describir”.
Lo que más disfruta: Cuartetos y quintetos para viento
Además de la orquesta, Felix Armando Rivera forma parte del quinteto de bronces de la Sinfónica Nacional de El Salvador: “Hemos estudiado obras como la Suite de Carmen de Georges Bizet, el Concierto para quinteto de Victor Ewald y tenemos el proyecto de tocar un concierto con música de nuestro país”.
Como es lógico, la música con la que más disfruta es la compuesta específicamente para viento-metal: cuartetos, quintetos, música de cámara. Y sus obras preferidas son Cuadros de una exposición de Mussorgsky y la Sinfonía nº 9 de Beethoven.